Composición Linitul

Cuándo y cómo cambiar un apósito: errores comunes y técnica correcta

Tras producirse la lesión inicial, es fundamental cuidar las heridas leves durante todo el proceso de cicatrización para optimizar la regeneración de la piel y minimizar al mismo tiempo los riesgos de infección, complicaciones futuras y cicatrices a largo plazo[1]. Saber exactamente cuándo y cómo cambiar los apósitos de las heridas en casa, en función de cada caso concreto, es una parte importante del tratamiento de las heridas.

En este artículo, analizaremos cómo los diferentes tipos de heridas pueden requerir intervalos de tiempo distintos en cuanto a la periodicidad de estos cambios de apósito, por qué esto puede ser tan importante y cómo podemos reconocer estos síntomas con seguridad.

A continuación, repasaremos una técnica detallada y correcta para cambiar los apósitos, junto con los posibles problemas a los que hay que estar atentos, los errores que se pueden cometer fácilmente al cambiarlos, así como las preguntas más frecuentes sobre el cambio de apósitos para heridas.

¿Por qué es importante cambiar el apósito en el momento adecuado?

Como ocurre con muchos aspectos importantes de la vida, elegir el momento adecuado puede marcar la diferencia, y el cuidado de las heridas leves en casa no es una excepción.

Para ayudar a que la piel dañada se regenere y cicatrice adecuadamente, es importante mantener un equilibrio en el cambio de los apósitos cicatrizantes. Esto implica tener en cuenta tanto cuándo deben renovarse como la forma correcta de volver a aplicar el tratamiento para aprovechar al máximo sus beneficios.

La función principal de los apósitos cicatrizantes es proteger las heridas leves frente a posibles infecciones bacterianas y, al mismo tiempo, favorecer un entorno adecuado para la regeneración de la piel.

Los apósitos cicatrizantes de Linitul* están disponibles en cuatro tamaños (5,5 × 8, 8,5 × 10, 9 × 15 y 15 × 25 cm), que pueden elegirse en función de la extensión de la herida. Su uso durante el proceso de cicatrización favorece la recuperación gracias a la acción de sus dos principios activos:

  • El extracto de bálsamo del Perú, con acción antiséptica y que favorece la microcirculación sanguínea cutánea.
  • El aceite de ricino, con acción cicatrizante y emoliente, que ayuda a mantener la herida flexible durante la cicatrización[2].

Sin embargo, para mantener estas condiciones favorables para la regeneración de la piel, los apósitos deben renovarse con regularidad. De este modo, pueden seguir aportando sus beneficios y contribuir a conservar un entorno adecuado durante el proceso de cicatrización.

Si los apósitos no se cambian con la frecuencia adecuada, pueden aparecer complicaciones como la acumulación de exudado y la maceración de la piel, lo que puede retrasar la cicatrización y aumentar el riesgo de infección.

Por el contrario, cambiarlos con demasiada frecuencia también puede resultar contraproducente, ya que puede alterar el delicado entorno que se está formando y dificultar el proceso de cicatrización.

Además, renovar los apósitos de forma periódica permite comprobar cómo evoluciona la herida y detectar a tiempo posibles cambios que puedan indicar signos de infección.

¿Con qué frecuencia se debe cambiar un apósito?

Como norma general, los apósitos cicatrizantes de Linitul* deben cambiarse cada 12 a 24 horas, tal como indica el prospecto. Sin embargo, esta frecuencia puede variar en función de las características y el estado de la herida.

Entre los factores que pueden influir se encuentran el tipo de herida, como una laceración leve, una abrasión o una quemadura, su localización, la fase de cicatrización y determinadas condiciones externas. Según estas circunstancias, la frecuencia de cambio puede variar:

  • Heridas exudativas o situadas en zonas con mayor riesgo de fricción, sudoración o infección: conviene cambiar el apósito cada 12 horas y vigilar de cerca la evolución de la herida.
  • Heridas limpias y secas, en zonas con bajo riesgo de fricción: el apósito puede mantenerse hasta 24 horas, siempre que la cicatrización evolucione con normalidad y no aparezcan signos que puedan indicar una infección.
  • Heridas limpias y secas en las últimas fases de cicatrización: el apósito puede permanecer colocado más de 24 horas si así lo ha indicado un profesional sanitario y siempre que se mantenga limpio, seco y bien fijado.

Estas recomendaciones pueden servir como orientación general, pero en algunas situaciones será necesario cambiar el apósito antes de lo previsto. Por ejemplo, si se desplaza y deja la herida al descubierto, se ensucia o se empapa, aparece un olor inusual o desagradable, o se percibe un aumento del dolor o del calor en la zona de la herida.

A la hora de ducharse, lo más recomendable es retirar el apósito antes de la ducha, lavar la zona con cuidado, secarla bien y, después, volver a aplicar el tratamiento.

Otra opción es proteger temporalmente la herida con una película impermeable para evitar que el apósito se moje durante la ducha.

Paso a paso: cómo cambiar un apósito correctamente, una técnica detallada

Tanto al principio como en las últimas fases de cicatrización, y tanto si los apósitos cicatrizantes de Linitul* se cambian una como dos veces al día, es importante seguir una rutina adecuada de limpieza y cambio del apósito para favorecer la regeneración de la piel y reducir el riesgo de complicaciones:

  1. Lávate bien las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos[3].
  2. Prepara todo el material necesario antes de empezar: un apósito cicatrizante de Linitul* nuevo y sin abrir y un vendaje.
  3. Retira el apósito anterior lentamente y con cuidado, empezando por una esquina y ayudándote de unas pinzas si fuera necesario. Evita tirar con fuerza, ya que podrías dañar el tejido nuevo que se está formando.
  4. Observa el apósito retirado y comprueba si presenta exudado, como pus o sangre, o un olor desagradable, ya que estos cambios pueden aportar información sobre la evolución de la herida. Si la herida sangra, ejerce una presión firme con una gasa estéril durante unos minutos. Si el sangrado no se detiene, consulta con un profesional sanitario.
  5. Limpia la herida. Retira con suavidad los restos de exudado o residuos y seca la zona mediante pequeños toques con una gasa limpia. No frotes la herida, ya que podrías alterar el tejido en proceso de cicatrización.
  6. Aprovecha el cambio de apósito para comprobar la evolución de la herida y detectar posibles signos de infección. Si aparecen síntomas como un aumento del enrojecimiento, pus o mal olor, consulta con un médico o profesional sanitario.
  7. Si la herida evoluciona con normalidad, continúa con el tratamiento cicatrizante indicado: el apósito o, como alternativa, la pomada cicatrizante de Linitul*.
  8. Abre el envase del nuevo apósito justo antes de utilizarlo y colócalo cuidadosamente sobre la herida.
  9. Cubre la herida con un vendaje protector y fíjalo adecuadamente para evitar que se desplace. Si la lesión se encuentra sobre una articulación, puede ser más práctico utilizar un vendaje elástico; para heridas en las extremidades, puede emplearse una malla tubular.
  10. Por último, desecha el apósito utilizado y vuelve a lavarte bien las manos.

Una vez que la herida esté completamente cerrada y cicatrizada, sin supuración ni signos de infección, pueden suspenderse los cambios de apósito. A partir de ese momento, pueden utilizarse productos destinados al cuidado posterior de la cicatriz y a mejorar su aspecto, como Linirepair**.

Si después de 15 días de tratamiento con los apósitos cicatrizantes de Linitul* la herida no muestra signos de mejoría o los síntomas empeoran, el prospecto recomienda consultar con un médico o profesional sanitario[4].

Errores comunes al cambiar un apósito

Aunque seguir una técnica adecuada ayuda a favorecer la cicatrización, también es importante evitar algunos errores frecuentes que pueden interferir en este proceso o aumentar el riesgo de complicaciones. Entre ellos se encuentran:

  • Tocar la herida o el nuevo apósito Linitul* con las manos: puede aumentar el riesgo de contaminación bacteriana. Siempre que sea posible, utiliza unas pinzas limpias para manipular el apósito.
  • Reutilizar un apósito cicatrizante de Linitul*: estos apósitos son de un solo uso. Una vez utilizados, quedan expuestos y sus principios activos, extracto de bálsamo del Perú y aceite de ricino, ya no actúan en las mismas condiciones, lo que puede aumentar el riesgo de infección.
  • Dejar el apósito colocado durante varios días sin cambiarlo ni revisar la herida: esto puede dificultar la detección de posibles signos de infección y favorecer la aparición de complicaciones.
  • No observar la herida en cada cambio de apósito: revisar su aspecto permite comprobar cómo evoluciona la cicatrización y detectar a tiempo posibles cambios o signos de infección.
  • Utilizar algodón para limpiar la herida: puede dejar pequeñas fibras adheridas a la zona y dificultar el proceso de cicatrización. Es preferible utilizar una gasa estéril.
  • Colocar un nuevo apósito sin limpiar previamente la herida: los restos de exudado o residuos pueden acumularse bajo el apósito, aumentando el riesgo de infección e interfiriendo en las condiciones adecuadas para la cicatrización.

En resumen

Los apósitos cicatrizantes de Linitul* deben cambiarse cada 12 a 24 horas, tal como indica el prospecto, aunque en determinados casos pueden mantenerse durante más tiempo si así lo indica un profesional sanitario. Las heridas con exudado o situadas en zonas expuestas a fricción pueden requerir un cambio cada 12 horas, mientras que en las heridas limpias y secas el apósito puede mantenerse hasta 24 horas.

En cada cambio, es importante retirar el apósito con cuidado, limpiar la herida y comprobar su evolución y la posible aparición de signos de infección. Después, se coloca un apósito nuevo, y se cubre con un vendaje.

Si después de 15 días de tratamiento la herida no muestra signos de mejoría o los síntomas empeoran, el prospecto recomienda consultar con un médico o profesional sanitario.

Preguntas frecuentes sobre el cambio de apósitos

¿Puedo cambiarme el apósito yo mismo en casa?

Sí. La mayoría de las heridas leves pueden cuidarse en casa siguiendo unas medidas básicas de higiene.

¿Qué tipo de vendaje debo utilizar sobre el apósito?

El tipo de vendaje protector que se pone sobre el apósito cicatrizante dependerá del tipo de herida y de la zona del cuerpo en la que se encuentre. Para áreas pequeñas y planas suelen ser adecuados los vendajes transpirables. En las articulaciones puede resultar más práctico utilizar un vendaje elástico.

¿Puedo ducharme con el apósito puesto?

En general, es preferible retirar el apósito antes de ducharse, lavar la zona con cuidado, secarla bien y colocar después uno nuevo. Si es necesario mantener la herida protegida durante la ducha, puede cubrirse temporalmente con una película impermeable para evitar que el apósito se moje.

¿Cuándo debo dejar de usar un apósito y dejar la herida al descubierto?

Puede dejar de ser necesario cuando la herida esté completamente cerrada, no presente exudado y no exista riesgo de que el roce pueda dañarla. A partir de ese momento, puede valorarse el uso de productos destinados al cuidado posterior de la cicatriz y a mejorar su aspecto.

¿Cuándo debo consultar a un médico durante el proceso de cambio de apósito?

Es recomendable consultar con un profesional sanitario si la herida empeora o aparecen posibles signos de infección, como pus, aumento del enrojecimiento o del dolor, mal olor o un incremento del calor en la zona. También debe buscarse atención médica si el sangrado es abundante o no se detiene, o si la herida no mejora después de 15 días de tratamiento.


*Linitul es un medicamento de venta libre disponible en farmacias.

**Linirepair es un cosmético de venta libre disponible en farmacias.


[1]Zhou, S., Xie, M., Su, J., et al. (2023). New insights into balancing wound healing and scarless skin repair. Journal of Tissue Engineering, 14, 20417314231185848. https://doi.org/10.1177/20417314231185848

[2]Using a castor oil-balsam of Peru-trypsin ointment to assist in healing skin graft donor sites. (2003). PubMed. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/12874484/

[3]Handwashing facts. (2024). Clean Hands. https://www.cdc.gov/clean-hands/data-research/facts-stats/index.html (Recuperado en Jul 26)

[4]Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Linitul Cicatrizante Apósito impregnado: prospecto, información para el usuario [. Madrid: AEMPS; 2024. Disponible en: https://cima.aemps.es/cima/dochtml/p/32591/Prospecto_32591.html (Recuperado en Jul 26)

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